Los efectos de sonido en el cine es un arte que debe pasar completamente desapercibido. Cuanto menos notes que hay un artista de sonido creándolo, mejor es. Estos artistas desconocidos son los encargados de dar realismo a todas las escenas del cine desde que el cine pudo oírse.

A muchos no os sonará el término “foley”, pero todos hemos sido testigos de su uso desde siempre. Foley es el proceso de añadir sonidos a las películas (o a los programas de radio) después de que las escenas se hayan grabado. Se llama así por Jack Foley un pionero en el tema de los efectos especiales en sonidos. Comenzó usándolos en los programas de radio y más tarde, cuando el cine dejó de ser mudo, las técnicas que aprendió en aquellos años fueron importantísimas para que el cine diera el salto definitivo al ruido.

Es terriblemente complicado grabar en directo todos los efectos de sonido de una escena en una película. El sonido de un puñetazo en la cara apenas se oiría, por ejemplo, pero en un estudio de sonido se le añade volumen e intensidad para que el impacto sea mayor. A veces se golpea una lechuga para grabar ese sonido. O incluso trozos de carne de animal. Imagina una escena de caballos corriendo, no se pueden poner micros por todo el campo, así que se le añade el sonido en el estudio. Si hay pocos caballos, muchas veces se ha usado el sonido de cocos vacíos sobre una superficie similar a la de la escena.

Pero si son muchos, se utiliza el sonido grabado clásico de una manada de búfalos corriendo.

Los sonidos que hacen los objetos de verdad nos resultan poco creíbles en el cine, pero si se recrean con un objeto diferente les damos mayor credibilidad. ¿Extraño verdad?

Algunos ejemplos de efectos de sonido en el cine

El sonido de huesos al romperse:

el apio hace sonidos de huesos rotos

¿Y para algo más duro como un cráneo rompiéndose?

efectos de sonido en el cine

Aunque si lo que hay que hacer es aplastar cuerpos:

efectos de sonido en el cine

¿El sonido de la nieve al pisarse? Un saco con harina.

efectos de sonido en el cine

¿Aletear de pájaros?

efectos de sonido en el cine

El sonido original de la TARDIS se consiguió rasgando con unas llaves las cuerdas de un piano:

El sonido de la puerta corredera en Star Trek es un ejemplo de cómo los efectos más simples pueden hacer creer que estamos ante algo tecnológicamente futurista. Aquí, el ruido de las puertas correderas (00:20) a bordo de la Enterprise es un pedazo de papel se deslizó de un sobre.

Los efectos de sonido de seres míticos son, obviamente, construidos desde cero. Esto permite a los diseñadores de sonido ser un poco más creativos. Por ejemplo, el sonido del Balrog en El Señor de los Anillos se hizo arrastrando un ladrillo de cemento a lo largo de un suelo de madera:

El sonido de los Nazgul se hicieron raspando vasos de plástico unos con otros (añadiendo luego varios efectos digitales):

Ben Burtt, el técnico de sonido de las películas originales de Star Wars, consiguió el sonido de las pistolas bláster subiéndose a la torre de una radio y golpeando los cables con un martillo…

¿Y el sable de luz? Lo cuenta el propio Burtt:

“Llevaba un micrófono a través de la habitación cuando pasé cerca de un televisor que estaba en el suelo, sin sonido, pero el micrófono produjo un zumbidu inusual al pasar justo detrás del tubo de imagen. Así que tomé ese zumbido y lo combiné con el sonido de un motor al 50%. Con la combinación de esos dos sonidos creé el tono básico del sable de luz.”

Para conseguir la sensación de movimiento del sable reprodujeron el sonido por unos altavoces y los grabaron de nuevo… moviendo los altavoces en el aire.

Por cierto, el sonido de los Wookies son mezclas de varios sonidos de animales enfadados y algunas cosillas extra. Algo parecido ocurrió con el grito más famoso del cine, el de Tarzán. Existe un gran debate en torno al misterio de cómo fue creado. La historia oficial de la MGM en 1939 dice que se incluyó la propia voz de Weissmuller, el aullido de una hiena hacia atrás, una nota cantada por una soprano a varias velocidades, el gruñido de un perro y la cuerda de un violín.